PASCUA: SEMANA III

Viernes: «Quien come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él»


Evangelio de Juan 6,52-59

• El itinerario de fe llega a una fase culminante: Jesús se presenta como el pan vivo. Usa una palabra sorprendente para designarse: «Yo soy el pan vivo bajado del cielo».

• «Yo soy Jesús», pan que se come, pan que se entrega para la vida del mundo. Jesús usa la metáfora del pan que se da como alimento para significar su propia entrega.

• En este Evangelio, en el cual no relata la institución de la Eucaristía, la alusión al pan es metáfora; en los otros Evangelios, que sí la relatan, el pan y el vino son símbolo de Jesús: «Tomen, esto es mi cuerpo». «Esta es mi sangre, sangre de la alianza que se derrama por todos» (Mc 14,22.22).

• En este pasaje, Jesús otorga un significado al pan y una realidad equivalente con estas palabras: «El pan que yo les voy a dar es mi carne para que el mundo tenga vida». Añade: «Si no comen la carne de Hijo del hombre y no beben su sangre, no tendrán vida en ustedes».

• Los judíos murmuran: «¿Cómo puede este darnos a comer su carne?». El escándalo no se debe a un rito de antropofagia, que fue por cierto una acusación de los romanos contra los cristianos.

• La mención enfática a comer la carne y beber la sangre es un símbolo que usa Jesús para referirse a la entrega de su vida. Asimilarlo a él es seguirlo hasta la muerte en cruz.

• Este itinerario de fe, retrotraído a la sinagoga de Cafarnaúm, es el itinerario de fe de las comunidades cristianas formadas en la tradición de Juan.

• Es el itinerario de fe de los judíos que acogieron a Jesús en su vida mortal, y de los judíos que lo acogieron después de su resurrección. Y es el itinerario de las generaciones que acogerán a Jesús en el futuro.

 

Lectura: Hechos 9,1-20

• La narración de san Lucas va a tomar un giro nuevo que ocupará prácticamente lo que resta del libro de los Hechos de los Apóstoles: la conversión de Saulo, el fariseo fanático y perseguidor de los discípulos de Jesús. Este relato de la conversión que presenta el narrador se repetirá en dos ocasiones en boca de san Pablo.

• Lucas continuará en los tres capítulos siguientes con la narración de la predicación de san Pedro. A partir del capítulo 13, san Pablo será el principal protagonista de su obra.

 

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Reflexión: Julián Riquelme

• Contexto - Palestina, año 30: La gente de Cafarnaúm está desconcertada, porque esperan un Enviado de Dios, con poder de dominación. Sin embargo, Jesús es muy sencillo, anuncia el amor a los otros, y su servicio no es bullicioso. - Jerusalén, año 100: Cuando en la eucaristía se unen el Amor a los pobres y el compromiso por la igualdad, Cristo comunica la Vida de Dios, que ayuda a transformar el mundo.

• Sentido Esta es una parte del "Discurso del Pan de Vida". Jesús pone la alternativa: o seguirlo o abandonarlo continuando cada uno su propio camino. En este trozo bíblico se pueden detectar, por lo menos, tres rasgos fundamentales:

• Actitud de Jesús como alimento (6,51). El Maestro de Nazareth afirma: “Yo soy el pan vivo bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá eternamente, y el pan, que Yo daré, es mi carne para la Vida del Mundo”. Cristo Pan es principalmente su actitud, su persona, su Evangelio, su Buena Nueva de salvación. Lección: Jesús invita a hacer nuestra su compasión por quienes sufren, su mismo amor por los humildes, su actitud de servicio a ras de tierra.

• Preocupación por la vida del mundo (6,52-57). Ante la perplejidad de sus oyentes, el Señor responde de manera solemne: “Les aseguro que si no comen la carne del Hijo del hombre, y no beben su sangre, no tendrán Vida en ustedes; el que come mi carne y bebe mi sangre, tiene Vida eterna, y Yo lo resucitaré en el último día”. La carne y la sangre de Jesús es principalmente su entrega, su compartir, a favor de la Vida, porque Él ha “venido para que todos tengan vida, y la tengan en abundancia” (Jn 10,10). Enseñanza: Jesús insiste en que hay que asimilarlo como se recibe el alimento, esto es, apropiarse de su energía y hacer nuestra su misma vida. Todo depende de mi actitud vital.

• Nuevo Pan para la Vida Nueva (6,58-59). Finalmente, Cristo dice: “Éste es el pan bajado del cielo; no como el que comieron sus padres, y murieron; el que coma de este pan vivirá eternamente”. Dios Padre hace donación de su Hijo Jesús a todos como pan del cielo. Mensaje: La Eucaristía es Jesús mismo que se dona por entero a nosotros. Nutrirnos de Él y vivir en Él mediante la Comunión eucarística, si lo hacemos con fe, transforma nuestra vida, la transforma en un don a Dios y a los hermanos. Nutrirnos de este ”Pan de vida” significa entrar en sintonía con el corazón de Cristo, asimilar sus elecciones, sus pensamientos, sus comportamientos. Significa entrar en un dinamismo de amor y convertirse en personas de paz, personas de perdón, de reconciliación, de compartir solidario. Lo mismo que hizo Jesús. (Papa Francisco, 16-08-2015).

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