SEMANA XXVI: EVANGELIOS

Viernes: «Quien los escucha a ustedes, me escucha a mí»


Evangelio de San Lucas 10,13-16

• Jesús se lamenta de la incredulidad de tres ciudades de su propio terruño: Corozaín, Betsaida y Cafarnaúm, esta que fue la base de su actividad de predicador del Reinado de Dios. Se lamenta y lanza invectivas.

• Jesús, y luego sus discípulos, se encontraron con una realidad dolorosa y en cierto sentido incomprensible: el rechazo de mucha gente al anuncio del Reinado de Dios, a Jesús y los signos que ofrecía para garantizar su mensaje. ¿Cómo entender esto?

• El dicho que sigue a las invectivas es la clave: Escuchar a quienes hablan de Jesús, escuchar a Jesús que habla de su Padre, escuchar al Padre que habla de su amor por nosotros.

• «Escuchar» «Ascultare» en latín, que es afín a «Auscultare». Es decir, prestar oído con atención para averiguar lo que me dice otra persona. Esta es la actitud fundamental para abrir mente y corazón a un mensaje, a lo que alguien se me dice.

• Puede darse, en contraste, una incapacidad de escuchar o de ver y, en un sentido más profundo, una dureza de mente y corazón que impiden radicalmente abrir el espíritu a lo que puedo aprender con solo escuchar y mirar con atención.

• Al contar sus parábolas, Jesús citaba estos reproches del profeta Isaías (6,9 ss): «Por más que escuchen, no entenderán; por más que miren, no comprenderán. Se ha endurecido el corazón de este pueblo; se han vuelto duros de oído, se ha tapado los ojos».

• En el lenguaje coloquial común y corriente se dice: «No hay peor ciego / sordo que quien no quiere ver / oír». Hay una ceguera o una sordera por obstinación o fanatismo, que es ofuscación voluntaria y empecinamiento.

 

Lectura: Baruc 1,15-22

• El libro de Baruc, que consta de tres partes (1,15-2,10; 2,11-18; 2,19-5,9) se atribuye a dicho profeta, que fue secretario de Jeremías, pero es una atribución pseudónima. Las tres partes posteriores, del año 300 aC hasta el tiempo de Cristo. Como escritura es de los últimos libros del Antiguo Testamento.

• Este pasaje es una oración penitencial, que parte de una confesión: «Dios es justo». Pero esta justicia de Dios, como finalmente lo descubrió Lutero, es expresión de su misericordia por los pecadores, a quienes rehabilita de sus faltas, comunicándoles su justicia.

• Baruc, el hombre que existió, fue secretario de Jeremías. El autor de este libro no es el Baruc histórico, sino varios autores, al parecer, que se vivieron hacia del año 300 ac hasta el final de judaísmo.

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Reflexión: Julián Riquelme

• Contexto - Palestina, año 30: Juan Bautista anuncia la Venida del Reinado de Dios en el desierto; Jesús opta por anunciarlo en las ciudades y aldeas del Norte de Galilea. - Grecia, año 80: Tres ciudades – Corozaín, Betsaida y Cafarnaúm --, permanecen aún cerradas al mensaje de Jesús, mientras los paganos se están abriendo al Evangelio.

• Sentido En el Evangelio “Jesús recrimina a las ciudades del norte de Galilea”  El texto puede dividirse así:

• Ciudades más atendidas por Jesús (13). Son ciudades pequeñas, situadas en la orilla o cerca del lago de Genesaret, con población mezclada y con importante tráfico comercial. En ellas hay sinagogas, escuelas rabínicas y centros de formación de la cultura israelita. Su círculo de intelectuales, “los sabios y prudentes” (10,21), idolatran la Ley de Moisés, desprecian a los paganos y son indiferentes ante las injusticias sufridas por los pobres: son una réplica de la intelectualidad de la capital Jerusalén. Lección: El conocimiento habla, pero la sabiduría escucha.

• Corozaín y Betsaida (13-14). No han aceptado el testimonio y el mensaje de Jesús, que presenta el Amor de Dios Padre por sobre la Ley y se abre a los paganos. No cambian de vida. La comparación con Tiro y Sidón manifiesta que son más rebeldes al Evangelio que esas ciudades paganas del Norte. Moraleja: Para dejar de hacer lo que no quieres, necesitas saber lo que quieres.

• Cafarnaúm (15-16). Parece ser la ciudad más importante de las tres y el lugar donde Jesús tiene su casa (Mc 2,1). Ella carga con una responsabilidad mayor, pues caerá como Nabucodonosor (Is 14,13-15); no ha cambiado la calidad de las relaciones humanas, es nacionalista excluyente y no acepta la universalidad de la salvación. Es denunciada como la peor de todas. Finalmente, el mismo Jesús está en quienes comunican su Palabra a los seres humanos para que descubran el verdadero sentido de la vida. Mensaje: La sabiduría es mejor que la plata o el oro.

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