SEMANA XXVI: EVANGELIOS

Miércoles: «Te seguiré donde quiera que vayas»


Evangelio de San Lucas 9,57-62

Botón homilético: Francisco Quijano

• Jesús ha decidido subir a Jerusalén, se encamina con presteza a dar cumplimiento a su misión. El círculo de sus discípulos cercanos lo acompaña. En el camino, algunos quieren sumarse a la comitiva. ¿Qué implica ese deseo?

• Los tres breves diálogos del Evangelio de Hoy lo indican: seguir a Jesús es desinstalarse de la propia vida y de las preocupaciones ordinarias que conlleva: dónde y cómo vivir, qué hacer con la familia, con qué entereza acompañar al Maestro.

• Estas condiciones del seguimiento de Jesús parecen incomprensibles e inaceptables para la mayoría de la gente, cuya vida se halla entretejida por los vínculos familiares y las responsabilidades de la vida.

• ¿Cómo entender, entonces, la invitación de Jesús a seguirlo, cualesquiera que sean las condiciones de la propia vida?

• Los Evangelios de días pasados pueden ser una pista. Seguir a Jesús implica despojarte de tus ambiciones de dominio sobre los demás y de acumulación de bienestar, y vencer las estrecheces de tu mente y las mezquindades de tu corazón.

• Seguir a Jesús es abrir tu corazón al prójimo, avivar tu mente para comprenderlo, sembrar amistad a tu alrededor, contribuir a la fraternidad y a la paz con tus semejantes. Recuerda: «Cristo es nuestra paz».

 

Lectura: Job 9,1-12.14-16

• Tres amigos Elifaz, Bildad, Sofar abruman a Job en tres rondas de discursos basados en la sabiduría tradicional acerca de los designios de Dios. Job les responde cada vez con su propia sabiduría. La lectura de hoy es la primera respuesta a Bildad. En ella, Job reconoce que nadie se puede poner a tú por tú con Dios.

• Los amigos vuelven una y otra vez con los mismos discursos, a los que Job responde con honradez, trasparencia y verdad acerca de su vida.

• Luego se sumará un cuarto superteólogo joven, Elihú, con cuatro discursos seguidos en los recriminará a Job por pretender justificarse ante Dios y a los tres amigos por haber dejado a Dios culpable de injusticia. Job ya no dice nada.

• Al final del libro, Dios hablará directamente a Job, este se rendirán ante él y los tres amigos y el superteólogo quedarán descalificados por su retórica hueca.

 

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Reflexión: Julián Riquelme

• Contexto - Palestina, año 30: En la subida a Jerusalén, Jesús busca que sus discípulos maduren, para que la experiencia del Reinado de Dios sea en ellos una firme convicción a comunicar. - Grecia, año 80: Se quiere subrayar que para convertirse en discípulo de Cristo la persona ha de realizar una opción libre, consciente y por amor.

• Sentido El tema central del Evangelio son las "Exigencias de la vocación de los seguidores de Jesús". Lucas, con lenguaje hiperbólico, expone la grandeza del seguimiento de Cristo en tres ejemplos:

• Itinerancia (9,57-58). Lo primero que se pide al discípulo es estar dispuesto a desplazarse de un lugar a otro, o, actualmente, comunicarse con distintos destinos, para anunciar el Reinado de Dios.

• Prontitud (9,59-60). Otra característica del discípulo de Jesús es actuar con prontitud para priorizar el Plan de Dios Padre, entre varios otros quehaceres. El bien universal es anterior al particular.

• Decisión (9,61-62). Tomar la determinación o resolución tras un proceso de reflexión para responder a la gracia de la esperanza cristiana, y no para promoverse así mismo. Se trata de un actuar firme y resuelto (cf. 1 R 19,16b.19-21).

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