SEMANA XXVI: EVANGELIOS

Santos Arcángeles Miguel Gabriel Rafael


Evangelio de San Juan 1,47-51

• «Hay que saber que el nombre de "angel" designa la función no el ser… pues lo son cuando ejercen su oficio de "mensajeros". Los que transmiten mensajes de menor importancia se llaman "ángeles", los que anuncian cosas de gran trascendencia se llaman "arcángeles"».

• Esto que dice el papa san Gregorio Magno en una homilía para el día de hoy nos da la clave para entender a estos espíritus invisibles: son "mensajeros" y su "nombre propio" indica cuál es su mensaje y misión.

• «Mija-El: Quién como Dios» «Gabri-El: Dios mi fuerza» «Rapa-El: Dios sana». Eso significan estos nombres. La sílaba «El» es una palabra en hebreo que significa «Dios». Así se componen muchos nombres en esa lengua, por ejemplo, uno de los discípulos de Jesús: «Netana-El: Don de Dios».

• La declaración final de Jesús en su encuentro con Natanael es el motivo por el cual se usa este pasaje evangélico en la Fiesta de los Arcángeles. ¿Qué significa esta declaración?

• Está inspirada en el sueño que tuvo Jacob en Betel: «Una escalinata plantada en tierra cuyo extremo tocaba el cielo. Mensajeros de Dios subían y bajaban por ella» (Gen 28,12). Es una representación mítica de la comunicación de tierra y cielo, como los zigurats de Mesopotamia que son templos piramidales con escalinatas.

• La expresión «Hijo del hombre» tiene resonancias arameas, refiere al ser humano en su condición de fragilidad, debilidad, vulnerabilidad. De esa forma se designa Jesús a sí mismo. Él es un hijo-de-hombre en comunicación con lo alto.

• En el encuentro con Nicodemo, Jesús vuelve a designarse así, pero subraya que él es hombre mortal que baja de lo alto: «Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo: el Hijo del hombre» (Jn 3,13).

• Jesús es el Gran Mediador: Pontífice, Constructor de puentes, entre tierra y cielo, entre los hombres y Dios, entre lo más bajo de nuestra humanidad –su muerte en cruz– y lo más alto en dignidad –su exaltación en gloria– como Primogénito de los muertos.

• Y los santos arcángeles, ¿qué representan? Son mensajeros –«ángelos» en griego significa «mensajero»– que participan en la comunicación entre cielo y tierra. Representan particulares intervenciones de Dios en nuestra historia.

• «Miguel» es quien lucha contra la soberbia y la derrota: «Miguel y sus ángeles combatieron contra el dragón. Lucharon el dragón y sus ángeles, pero no pudieron vencer, y ya no hubo lugar para ellos en el cielo» (Ap 12,8).

• «Gabriel» es el mensajero que comunicó a María la Encarnación del Hijo de Dios. Este es el mensaje de la unión de cielo y tierra. Es más, el mensaje de la unión de Dios-y-hombre: Dios humanado y humanidad deificada.

• «Rafael» es el compañero de camino de Tobías, que sabe cómo curar la ceguera de Tobit, su padre, y cómo espantar malos espíritus. Patrono de médicos, enfermeras y ciegos, de caminantes y viajeros.

 

Lectura: Apocalipsis 12,7-12

• En la oración del atardecer de la Iglesia, Vísperas, se canta: «Ha llegado la victoria, el poder y el reinado de nuestro Dios / y la autoridad de su Cristo; / porque ha sido expulsado el acusador de nuestros hermanos, / el que los acusaba día y noche delante de nuestro Dios»

• Este es el cántico triunfal de Dios sobre la violencia y la muerte que padecían los primeros cristianos, un triunfo desconcertante como el de Cristo: Él, por su muerte, nos ha dado la vida.

• Estos primeros mártires, muriendo, vencieron el poder de la muerte por la sangre del Cordero y por el testimonio que dieron.

 

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Reflexión: Julián Riquelme

• Contexto - Palestina, año 30: Jesús recibe no solo a los discípulos de Juan Bautista, sino también a los israelitas fieles para formar parte de su comunidad. - Jerusalén, año 100: La comunidad cristiana está compuesta por grupos de mentalidad diversa, que aceptan y manifiestan a Jesús como el Mesías (1,29-34).

• Sentido El tema del Evangelio es “A Jesús Resucitado ahora lo rodean los ángeles”. El texto se puede dividir así:

• Encuentro de Jesús con Natanael (1,47-50). Felipe invita a Natanael a conocer a Jesús. A Natanael se lo conoce también con el nombre de Bartolomé. Éste se sorprende porque Jesús tiene una opinión positiva de él: su mirada sondea parte de la interioridad de las personas. Dado el calor del verano en Galilea, algunos grupos bíblicos dialogan debajo de una higuera (cf. Os 9,10 LXX). Natanael llama a Jesús “Maestro”, pero de temas del pasado. La idea de “hijo de Dios” es la del Antiguo Testamento, que expresa una especial cercanía a Dios y se aplicaba al rey, a los ángeles e incluso a pueblo judío en su conjunto. “Rey de Israel”, es decir, el sucesor prometido a David (cf. Sal 2,2.6-7; 2 Sam 7,14; Sal 89,4s.27), que efectuaría una salvación sociológica. Para el Nazareno, Natanael es miope: no ve aún la grandeza de la misión del Mesías. Reflexionemos: ¿En qué momentos de mi vida la misericordia de Cristo me ha mostrado su cercanía?

• Promesa de la comunicación permanente con el Dios de la vida (1,51). El Nazareno amplía la visión de Natanael: promete una experiencia continua de amistad de Dios con los seres humanos. Saca del Antiguo Testamento la visión de Jacob en Betel (Gn 28,11-17; 35,9-10), para proyectarla en su Pascua. Mensaje: Pidámosle al Espíritu Santo que nos ayude a recordar la primera vez que nos hemos encontrado personalmente con Jesús.

Semana XXVI: Miércoles (aquí)