X-SOLEMNIDADES

Dedicación de la Basílica de San Juan de Letrán xxxx


Lecturas: Ezequiel 47,1.2.8-9.12 / ICor 3,9-11.16-17 / Juan 2,13-22

• La expulsión de los mercaderes del templo es una acción profética con cuádruple simbolismo: purificar el antiguo templo, erigir un nuevo templo, sustituir el antiguo por el nuevo, recrear una humanidad nueva como templo de Dios.

• Purificar el templo. Es una acción profética en el más puro estilo de los profetas clásicos: Oseas, Amós, Isaías, Miqueas, Jeremías tienen oráculos y acciones contra la perversión del culto a Yahveh. Doble perversión: de la fe en el Único Dios profanada por el culto a los ídolos, del amor al prójimo profanado por la injusticia.

• Erigir un nuevo templo. Ese templo nuevo es Jesús, en quien se encuentran todos los tesoros del amor de Dios. La revelación de este misterio es su resurrección. Jesús la anuncia veladamente.

• Sustituir el viejo templo por el nuevo. El templo de Jerusalén será destruido el año 70 por los romanos. Jesús es el nuevo templo, en él encontramos a Dios, no en los templos de piedra. Una nota para el judaísmo posterior: no habrá más templo. Será substituido por la Palabra de Dios que se lee y explica en las sinagogas de todo el mundo desde entonces.

• Recrear una humanidad nueva. Jesús se identifica con toda criatura humana al asumir nuestra condición, y resucita como primicia de una humanidad en la que habita la plenitud de Dios. Ser signo de humanidad nueva es misión de la Iglesia de Cristo y, en un sentido amplio, de toda religión que congregue a una humanidad dividida y dispersa en el amor común.

 

Lecturas: Ezequiel y I Corintios

• Visión portentosa de Ezequiel: contempla un templo de donde manan torrentes de agua que fertilizan, no destruyen como las aguas de maremotos y huracanes. Como esta, Ezequiel tiene otra visión de esos torrentes de agua viva.

• ¿Qué significan? El agua es símbolo de vida y muerte. En el bautismo, simboliza amabas cosas: muerte al pecado y vida para Dios. Con un simbolismo de más valía, los torrentes de agua viva simbolizan el Espíritu de Dios que es fuente de vida.

 

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Reflexión: Julián Riquelme

• Contexto - Palestina, año 30: En tiempos de Jesús, el templo de Jerusalén es una construcción imponente. Los vendedores proporcionan animales para las ofrendas, y los cambistas moneda judía, única acuñada y admitida en el templo para el pago del impuesto religioso (cf. Mc 11,15). - Jerusalén, año 100: El espacio o lugar de culto más auténtico para relacionarse con Dios Padre es el “cuerpo de Cristo”. En el Señor Jesús está la presencia más eminente de Dios, y allí los seres humanos pueden responderle de la mejor manera.

• Sentido El Evangelio trata principalmente de "La purificación o sustitución del Templo". En el texto se pueden distinguir tres aspectos:

• Expulsión de los vendedores (13-17). Jesús se encamina a Jerusalén con ocasión de la Pascua de los judíos. Encuentra allí anomalías: Prevalece el comercio sobre el culto. Los sacerdotes arriendan las mesas a los cambistas, son los dueños de las monedas “puras” del templo y reciben el porcentaje mayor de la moneda romana o griega por las transacciones y ventas. Cristo actúa airadamente. Sus palabras se dirigen principalmente a los vendedores de palomas, pues éstas son la ofrenda de los pobres (cf. Za 14,21). Los discípulos hacen la primera interpretación del gesto: "El celo por tu Casa me consume" (cf. Sal 69,10). La palabra “casa" aquí puede significar a la vez el templo y los pobres.

• Diálogo entre Jesús y los judíos (18-20). Los dirigentes del Israel de entonces, al sentirse afectados en sus intereses, interrogan al Maestro de Nazareth sobre qué signo de autoridad puede presentar para actuar así. La respuesta del Señor hace referencia a su Pascua, es decir, a su muerte y resurrección. Los dirigentes judíos hablan otro lenguaje: no entienden lo que dice Jesús.

• Interpretación definitiva (21-22). La resurrección de Cristo permite a sus discípulos entender las palabras de Jesús: La muerte y resurrección del Señor es el signo máximo de su Amor, de su autoridad, de su poder, de su Señorío puesto a favor de los más sencillos.

Semana XXXIII: Lunes (aquí)