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    N° 52 NOVIMEBRE 2017 HOMILÍA DOMINICAL    
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Domingo 4º de Cuaresma

Botón homilético                                                                                                      Francisco Quijano OP

Domingo 4º de Cuaresma (11.3.2018) Efesios 2, 4-10  Juan 3, 14-21

● Una serpiente enredada en un asta. Moisés la usó como amuleto. Es símbolo de Asclepio, dios de la medicina. Los judíos del siglo viii aC la adoraban. Tiene aura divina en varias religiones. Es un signo ambiguo.

● Jesús, en el Evangelio de Juan, usa este símbolo para anunciar veladamente su elevación en cruz. Sobre un asta con travesaño pende otro símbolo: «el Hijo del Hombre, para que quien crea en él tenga vida eterna».

● Esa es la paradoja de la fe: uno que es entregado a la humanidad para que nosotros hagamos de él una piltrafa de hombre: «Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo Único, para que quien crea en él no muera».

● El amor del Padre, amor poderoso que creó todas las cosas, es un amor frágil, vulnerable, ultrajado, sometido a la muerte. En eso consiste su eficacia: «Dios no envió a su Hijo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él».

● Pablo contempla este misterio: «Dios, rico en misericordia, por el gran amor que nos tuvo, estando nosotros muertos por nuestros pecados, nos hizo revivir con Cristo, nos resucitó y nos sentó en el cielo».

● ¿Cómo ha sucedido esto? «Ustedes han sido salvados gratuitamente... han sido salvados por la fe, no por mérito propio, sino por la gracia de Dios» – continúa Pablo.

● El misterio de la recreación de nuestra humanidad es obra del amor frágil, vulnerable, ultrajado de Dios, que hacemos nuestro mediante la fe en su Hijo crucificado: «Quien cree en él no es juzgado».

 

 

Claves para la homilía                                                                                                Julián Riquelme OP

 
 Contexto ► Palestina, año 30: Jesús llama a Dios “ abba” = “ Padre” (Fuente Q: Mt 6,7-13; Lc 11,2b-4). ► Jerusalén, año 100: Dios, por Amor, ofrece a todos la vida plena en Jesús. El ser humano tiene que optar entre la vida y la muerte.

 Sentido. En la "Entrevista de Jesús con Nicodemo, miembro del Sanedrín", se pueden distinguir los siguientes puntos:

 Jesús es signo de esperanza (Jn 3,14-15). “Ser levantado en alto” indica una señal visible, destinada a ser vista y mirada, ser la localización de una fuerza salvadora. Cristo “levantado en alto” es la presencia salvadora de Dios, el lugar de donde mana la Vida Divina en la Nueva Pascua.- Una gran noticia que puede recibir todo ser humano es que Dios quiere la libertad para todos.

Amor de Dios y responsabilidad humana (Jn 3,17-18). Dios toma la iniciativa insertando su presencia amorosa y gratuita en la historia: Por amor está Cristo, su Hijo, en el mundo. Dios Padre quiere que los seres humanos logren un crecimiento humano insospechado; a ellos les toca responder a la nobleza del amor divino.- Nuestra vida debería ser un espejo, que, en todo momento, reflejara el Amor de Dios, al interior de nuestra sociedad.

Respetar la vida humana es anterior a la adhesión a Cristo Jesús (Jn 3,19-21). La “luz” significa “libertad”; las “tinieblas” equivalen a las “esclavitudes”; y las “obras malas” es lo mismo que practicar la “injusticia”.- Ser cristiano presupone unir siempre amor y justicia frente a la vida humana.

• Miguel Angel: Detalle de los frescos de la Capilla Sixtina

 

 

 

 



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Fr. Francisco Quijano O.P.
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