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    N° 51 OCTUBRE 2017 HOMILÍA DOMINICAL    
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Domingo 14º durante el año

Botón homilético                                                                                              Francisco Quijano OP

Domingo 14º durante el año (9.7.2017) Mateo 11, 25-30

● Jesús pronunció esta hermosa alabanza teniendo a la vista a la gente sencilla que acogía sus enseñanzas. Es un reconocimiento del amor de Dios por esa gente, que se manifiesta en la revelación de sus designios en favor de ella.

● ¿Qué misterios son esos? Nada menos que la intimidad entrañable de Dios Padre y su Hijo, de este y su Padre. Es el misterio de Dios, su vida de amor que expresamos en nuestra fe como Trinidad de Personas: Padre, Hijo, Espíritu de Amor.

● En esa intimidad con Dios hemos sido hechos partícipes: la humanidad entera, con preferencia de la gente sencilla, ha sido convocada a la amistad con Dios. Esa es nuestra condición fundamental y nuestro destino último.

● Jesús añade a sus palabras de alabanza, otras de aliento para la gente sobrecargada y fatigada por los sinsabores de la vida y las aflicciones que padece de manos de los poderosos. Les ofrece descanso y un yugo suave y una carga ligera.

● ¿Qué yugo es ese? El de la mansedumbre y la humildad de corazón. Es la responsabilidad de vivir en la amistad con Dios.

 

 

 

Claves para la homilía                                                                                           Julián Riquelme OP

◙ Contexto ► Palestina, año 30: Los habitantes de Corazaín, Betsaida y Cafarnaúm no aceptan el mensaje del Reino, que Jesús comunica, porque los escribas y los fariseos oprimen a los sencillos con su interpretación de la Ley de Moisés (613 mandamientos). ► Antioquía (Siria), año 80: La Ley de Moisés no hay que interpretarla para oprimir, sino para liberar, porque una de las principales tareas de Jesús fue liberar a los seres humanos de todas las esclavitudes.

◙ Sentido El Evangelio describe la "Presencia de Jesús entre la gente sencilla" con tres trazos bien definidos:

● Agradecimiento a Dios, porque los sencillos aceptan el Evangelio (Mt 11,25-26). “Te alabo, Padre”: El motivo de la acción de gracias es porque los más “pequeños” acogen el Reinado de Dios; los “pequeños” son la gente sencilla, no calculadora, quienes no tienen doblez ni segundas intenciones; los “sabios” y los “prudentes” son la elite religiosa, que, priorizando la Ley como un absoluto, desprecian y consideran malditos e incapaces a los sencillos; “Sí, Padre, porque así lo has querido”: Dios no hace acepción de personas en cuanto a la “revelación”, porque Él es Amor y plena gratuidad (cf. Hch 10,34; Rm 2,11). • Si queremos que Dios Padre se manifieste en nuestra experiencia, debemos despojarnos de la soberbia, el orgullo y la prepotencia, y revestirnos de la humildad, la sencillez y el sentido de igualdad básica con los otros.

● Reconocimiento de la cercanía entre Jesús y Dios (Mt 11,27). La frase “Todo me ha sido dado por mi Padre” coincide con la afirmación de Cristo Resucitado “Yo he recibido todo el poder en el cielo y en la tierra” (Mt 28,18), lo cual manifiesta que estamos ante una catequesis post pascual; “Nadie conoce al Hijo sino el Padre”: en hebreo, el verbo “conocer” indica cercanía, familiaridad, comprensión, entrega mutua y la relación íntima entre un varón y una mujer: en suma, Jesús siente en su interior el gran Amor de Dios Padre por todos los seres humanos (cf. Sal 138/h139); “Nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquél a quien el Hijo se lo quiera revelar”: la única manera de conocer a Dios es aproximarnos al Señor Jesús (cf. Mt 6,9-13). • Tanto en la lectura de la Biblia, como en la meditación, el estudio y la pastoral, debemos acercarnos cada vez más al Jesús histórico, para experimentar a Dios como Padre.

● Invitación a relacionarnos con Jesús (Mt 11,28-30). Cristo, Sabiduría de Dios, convoca a los afligidos y agobiados por las leyes y “tradiciones humanas”, a tomar el “amor a los otros” como lo más importante de la vida (cf. Si 6,19-28; 51,23-27). La imagen de “yugo” se aplicaba a la Ley, que, tal como la imponían los fariseos, era insoportable. Por su parte, Jesús propone un “yugo” para desplegar todas las posibilidades de plenitud de cada ser humano. • Cuando la gente se acerca al Evangelio y lo relaciona con la vida, las limitaciones permiten avanzar en el camino hacia una meta, que está más allá de lo que imaginamos.

 

 

 

 

 



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Fr. Francisco Quijano O.P.
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