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    N° 51 OCTUBRE 2017 TESORO DE LAS RELIGIONES    
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Himno pascual de rito mozárabe

— por María Luisa Ulloa

 

Cientos de miles de legiones de ángeles
a coro te celebran, con júbilo te cantan
a ti, Cristo Jesús, Alfa y Omega, Omnipotente,
otrora en el sepulcro y vivo para siempre,
Testigo fiel y origen verdadero.

Tú expulsaste al príncipe de este mundo,
y con tu sangre santa al orbe entero redimiste.
Tú, santo y verdadero Hijo del Padre,
revelas lo escondido, lo manifiesto ocultas,
hiciste de nosotros para Dios sacerdotes del Reino.

Verdadero cordero, Tú, único sin mancha,
a la diestra del Padre colocado en el trono;
solo Tú has salido del arcano divino,
como el jaspe y las ágatas,
nimbado de arco iris, orlado de esmeraldas.

Tú eres prenda de Dios e hijo del hombre,
Tú fuiste hallado digno de desatar los sellos
del libro con siete sellos lacrado.
Tú, cordero inmolado con siete cuernos de poder,
refulgente de luz con siete llamas.

Del trono salen relámpagos y truenos,
siete lámparas arden ante del trono,
siete ángeles de Dios allí presentes,
a diestra del cordero brillan siete estrellas,
con siete candelabros de oro en torno.

Sentados lo rodean veinticuatro ancianos,
todos revestidos de blancas túnicas
con diademas doradas coronados,
en vasos de oro ofrecen el perfume,
áureos salmos cantan con sus cítaras.

Un mar de vidrio frente al trono brilla,
cual bestias cuatro seres vivos:
Uno con visos de hombre, otro como león rugiente,
un novillo proclama el sacerdocio,
otro vuela cual águila a los astros.

Cuatro seres con seis alas cada uno,
llenos de ojos por delante y detrás,
vigilantes siempre no reposan nunca,
proclaman si cesar a coro: ¡Santo, Santo, Santo,
al que era, al que es y al que vendrá!

Gloria al Padre, alabanza, sabiduría al Cordero
que se sienta en los cielos sobre el trono,
y reina con el Padre y con el Espíritu Santo,
Deidad que es uno y trino por los siglos infinitos.
Amén.

 

El himno Te centies mille legionum angeli se canta en las Vísperas de los Domingos de Pascua, está inspirado y usa imágenes del Apocalipsis (cc. 4 y 5). Pertenece al Rito hispano mozárabe, que se extendió en el territorio de España dominado por los árabes. Tras la reconquista, se unificó la liturgia según el Rito latino occidental, que es el nuestro actualmente. Sin embargo, el Rito mozárabe logró pervivir hasta nuestros días gracias a tres personajes clave.

En 1085, Gregorio VII favoreció a la Catedral de Toledo y seis de sus parroquias, permitiéndoles usar el rito mozárabe. El Cardenal Cisneros en 1500, sensible a la riqueza de este rito, construyó en la Catedral de Toledo la Capilla de Corpus Christi y la destinó para celebración de la liturgia mozárabe. Finalmente, el Cardenal Francisco Antonio de Lorenzana, que fue Arzobispo de México (1766-1772), hizo en 1770 en una nueva edición de estos libros litúrgicos mozárabes. Curiosamente, esta edición vio la luz en Puebla de los Angeles (Missale Omnium Offerentium. Angelopoli, 1770).

Si alguna vez se encuentran en la Catedral de Toledo, descubrirán que a cierta hora del día se abre la reja de la Capilla de Corpus Christi e inicia una celebración que nos es familiar porque se parece a la misa del rito latino. Pero pronto empezamos a notar diferencias sobre todo en la parte de la comunión, que inicia con la proclamación del Credo, pues solo quién declara su fe en Cristo puede acercarse a recibirlo. El Padre Nuestro se divide en una invocación y siete peticiones a las que los fieles responden: Amén.

La Fracción del Pan es un momento de gran solemnidad. El sacerdote fracciona el pan en nueve trozos que va colocando sobre la patena en forma de cruz. Cada fracción evoca los misterios salvíficos de Cristo: Encarnación, Nacimiento, Circuncisión, Epifanía, Pasión, Muerte, Resurrección, Gloria y Reino.

La bendición precede a la Comunión, que se da bajo la forma de pan y de vino y va acompañada de estas palabras: «El Cuerpo de Cristo sea tu salvación» y «La Sangre de Cristo permanezca contigo como verdadera redención».

La música que acompaña a este rito no corresponde a los neumas visigóticos anotados en los antiguos libros. Está pendiente encontrar la transcripción correcta de las notas y sus tiempos. Lo que se conserva es de tradición oral y a la música de tiempo del Cardenal Cisneros en Toledo.

Escucha aquí a los monjes de la Abadía de Silos cantar el Kyrie y el Pater Noster en rito mozárabe. Ilustraciones de la Biblia mozárabe de León del año 960

 

                 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mayo 2017



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Fr. Francisco Quijano O.P.
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