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    N° 51 OCTUBRE 2017 HOMILÍA DOMINICAL    
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Domingo 15º durante el año

Botón homilético                                                                                                      Francisco Quijano OP

Domingo 15º durante el año (10.7.2016) Lucas 10,25-37

● ¿Qué es “ser humano”? La pregunta no es: ¿qué es “el ser humano”? Esta pregunta tiene una respuesta clásica –animal racional– y muchas más en la historia del pensamiento. La pregunta es: ¿quién vive su humanidad al tope?

● Una parábola de Jesús abre una fuente inagotable donde podemos beber la respuesta sin llegar a saciarnos: la historia del samaritano que cuida del que fue asaltado, despojado, apaleado y abandonado medio muerto a la orilla del camino.

● Es humano al tope quien se hace humano de quien ha sido despojado de su humanidad. ¿Cómo? Viéndolo, resintiéndolo en sus entrañas, acercándose, curándolo, cargando con él, llevándolo a la posada, poniendo de su peculio para que lo atienda el hospedero, volviendo a la posada para ver cómo sigue.

● Esta conocida parábola es una pieza excelsa de la literatura universal. Abre una interrogación radical acerca de nuestra condición humana en sus aspectos más oscuros y sórdidos, pero también en sus potencialidades y logros más elevados.

● La cuestión central es, por supuesto: ¿qué está escrito en la ley, no solo la de Moisés, también la de tu corazón? ¿cómo la lees? ¿qué hay en ella? En nuestra humanidad violenta que genera víctimas y verdugos, esta ley es amor compasivo. Splangnízomai es la palabra griega que usa Lucas, quiere decir: estremecérsele a uno las entrañas.

● Esta conmoción interna no es un mero sentimiento de dolor, es ser tocado en la propia humanidad por quien ha sido despojado de su humanidad. ¿Ayotzinapa en México? ¿Emigrantes sirios en Lesbos? ¿Náufragos subsaharianos en el Mediterráneo? ¿Darte cuenta de lo que está padeciendo quien vive a tu lado?

• Vincent van Gogh (1853-1890)): El buen samaritano, 1890

 

 

Claves para la homilía                                                                                                    Julián Riquelme OP

◙ Contexto. ► Palestina, año 30: Jesús comienza a abrirse hacia los paganos. ► Grecia, año 80: Los primeros cristianos afirman que si los paganos practican la “compasión” (hb. “rahamín”) en relación con las personas que sufren, actúan como Dios.

◙ Sentido. En el Evangelio de hoy pueden destacarse, entre otros, estos aspectos:

● Diálogo entre Jesús y el escriba (Lc 10,25-29). Aunque el doctor de la Ley desea ponerlo  a prueba, el Nazareno se centra inicialmente en la Biblia para buscar juntos la voluntad de Dios (Lv 19,18). El amor a Dios y el amor al prójimo son inseparables: Quien da su adhesión al Señor ha de conformar su práctica a la actitud de Dios, el gran bienhechor de los seres humanos. Finalmente, el doctor de la Ley no conoce con profundidad ni el contenido ni los límites del precepto del amor.

● Parábola del samaritano (Lc 10,30-35). Es posible, como hace el samaritano, acercarse al que sufre. La Ley de Dios no es teoría, es amor puesto en práctica. Es rechazar la pretensión de todo ladrón, que piensa "lo que es tuyo es mío", y vive del robo y la explotación. Significa abandonar las máximas de quienes, como el sacerdote o el levita, y por razones aparentemente justas, creen que "lo que es mío es mío", y dan un rodeo para no ver las necesidades de los otros. Decir que la Ley es amor puesto en práctica, supone hacerse próximo, samaritano, descubrir que "lo que es mío es tuyo", y entregar tiempo, aprecio, corazón, y a veces dinero al otro para que se ponga de pie y camine.

● Pregunta final del Nazareno (Lc 10,36-37). Para Jesús, prójimo es el que se acerca a quien tiene necesidad de ayuda. No importa la religión, ni la nación, ni la forma de pensar que tenga. Donde la necesidad llama a tener entrañas de misericordia, el precepto del amor al prójimo convoca también a la acción. No hay otro modo de ser y vivir en cristiano.

• Eugène Delacroix (1798-1863): El buen samaritano, 1849

 

 



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Fr. Francisco Quijano O.P.
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