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    N° 51 OCTUBRE 2017 TESTIGOS DE CRISTO    
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Shahbaz Bhatti: Quiero vivir por Cristo y por Él quiero morir

— por sor Miria Gómez OP

 

Testamento espiritual
 

Mi nombre es Shahbaz Bhatti. Nací en una familia católica. Mi padre, un profesor jubilado, y  mi madre, ama de casa; me educaron según los valores cristianos y las enseñanzas de la Biblia, que han influido en mi infancia.

Desde niño solía ir a la Iglesia y encontraba una profunda inspiración en las enseñanzas, el sacrificio y la crucifixión de Jesús. Fue el amor de Jesús el que me llevó a ofrecer mis servicios a la Iglesia. Las terribles condiciones de los cristianos de Pakistán me sublevan. Recuerdo un Viernes Santo, cuando sólo tenía trece años, oí un sermón sobre el Sacrificio de Jesús para redimirnos y salvar al mundo. Pensé corresponder a su amor dando amor a nuestros hermanos y hermanas, poniéndome al servicio de los cristianos, especialmente de los pobres, de los necesitados, de todos los perseguidos que viven en este país islámico.

Me pidieron que ponga fin a mi lucha, pero siempre lo he rechazado, aún a riesgo de mi propia vida. Mi respuesta siempre ha sido la misma. No quiero popularidad, no quiero posiciones de poder. Quiero sólo un lugar a los pies de Jesús. Quiero que mi vida, mi carácter, mis acciones, hablen por mí y digan que estoy siguiendo a Jesucristo. Este deseo es tan fuerte en mí que me considero privilegiado si en mi esfuerzo de luchar para ayudar a los más necesitados, los pobres y los cristianos perseguidos en Pakistán, Jesús quiere aceptar el sacrificio de mi vida.

Quiero vivir por Cristo y por Él quiero morir. No siento miedo en este país. Muchas veces los extremistas han querido matarme, encarcelarme, me han amenazado, perseguido y aterrorizado a mi familia. Yo digo que el tiempo que viva, hasta mi último aliento, voy a continuar sirviendo a Jesús y a esta pobre humanidad doliente en los cristianos, los necesitados, los pobres.

Quiero compartir que yo creo en Jesucristo, que ha dado su propia vida por nosotros. Sé cuál es el significado de la Cruz y el valor de la Cruz y estoy listo para morir por defender los derechos de mi comunidad y de las personas que sufren, incluso hasta morir a causa de mis principios. Prefiero morir por mis principios y la justicia de mi comunidad antes que hacer concesiones por estas amenazas.

Creo que los cristianos de todo el mundo que han tendido la mano a los musulmanes afectados por el trágico terremoto del 2005 han construido puentes de solidaridad, de amor, de comprensión, de cooperación y tolerancia entre las dos religiones. Si estos esfuerzos continúan estoy convencido que ganaremos los corazones y las mentes de los extremistas. Esto producirá un cambio positivo: las gentes no se odiarán, no matarán en nombre de la religión, se amarán unos a otros, portarán armonía, cultivarán la paz y la comprensión en esta región.

Creo que los más necesitados, los pobres, los huérfanos, cualquiera sea su religión, serán considerados sobre todo como seres humanos. Pienso que esas personas son parte de mi cuerpo en Cristo, que son la parte perseguida y necesitada del cuerpo de Cristo. Si nosotros llevamos a cabo esta misión, ganaremos un lugar a los pies de Jesús y lo podremos ver sin sentir vergüenza.
 

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Shahbaz Bhatti (Lahore, 1968 - Islamabad, 2011) fue Ministro de Minorías de Pakistán del Gobierno presidido por Asif Ali Zardari y cristiano católico, asesinado el 2 de marzo de 2011 por islamistas, a causa de su oposición a la ley de la blasfemia y su defensa de Asia Bibi.

Su asesinato, perpetrado por militantes de Tehrik-i-Taliban, estuvo precedido de cinco fatuas pidiendo su muerte y amenazas telefónicas de decapitación. Tales amenazas no le arredraron ni le hicieron callar: «La Ley de la Blasfemia es una herramienta de violencia contra las minorías, especialmente contra los cristianos… me puede costar la vida, pero seguiré trabajando para modificar una ley que se usa para saldar asuntos personales».

El cumplimiento de su deber como Ministro de Minorías y su compromiso personal en el apoyo a las víctimas de la intolerancia de los islamistas radicales terminaron convirtiéndole en un mártir. Su muerte fue precedida por la del gobernador del Punjab, Salmaan Taseer, por idénticos motivos.

 

• Visita el sitio: Ayuda a la Iglesia Necesitada

 

Agosto 2015



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Fr. Francisco Quijano O.P.
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