BIENVENIDA TALLERES BíBLICOS SABOREAR LA FE VIVIR LOS SACRAMENTOS BIBLIOTECA ARCHIVO
    N° 51 OCTUBRE 2017 LEER A LOS PADRES    
HOMILÍA DOMINICAL
PALABRA DEL MES
ALABAR CON HIMNOS
CELEBRAR CON SALMOS
ORAR CON LA BIBLIA
LEER A LOS PADRES
TESTIGOS DE CRISTO
AVENTURA ESPIRITUAL
PARA MEDITAR
TESORO DE LAS RELIGIONES
POEMAS E IMÁGENES


¡Cantad un cántico nuevo!

de San Agustín

 

En las Confesiones, Agustín cuenta cómo el canto de los salmos en la catedral de Milán influyó en su conversión: «¡Cuánto lloré con tus himnos y tus cánticos, fuertemente conmovido con las voces de tu Iglesia, qué dulcemente cantaba! Penetraban aquellas voces mis oídos y tu verdad se derretía en mi corazón, con lo cual se encendía el afecto de mi piedad y corrían mis lágrimas, y me iba bien con ellas».

Sus Exposiciones de los Salmos fueron en parte predicadas y en parte sólo dictadas. De las predicadas, la mayoría lo fue en Cartago e Hipona entre los años 392 y 415.

¿Qué auditorio las escuchó? Por lo que hace a Cartago, émula de Roma, capital de la África Proconsular, era un puerto en el que concurría toda clase de gente: marineros, estibadores, comerciantes, gente de mal vivir. Agustín estudió y enseñó allí antes de su conversión, se le recordaba en el mundo intelectual. Hay alusiones a este abigarrado auditorio en las exposiciones: imágenes vivas, invectivas, pullas, chispazos de inteligencia. Este fragmento está tomado de su comentario al salmo 32 (33 en la Biblia).

 

Dad gracias al Señor con la cítara, tocad en su honor el arpa de diez cuerdas; cantadle un cántico nuevo. Despojaos de lo antiguo, ya que se os invita al cántico nuevo. Nuevo hombre, nuevo Testamento, nuevo cántico. El nuevo cántico no responde al hombre antiguo. Sólo pueden aprenderlo los hombres nuevos, renovados de su antigua condición por obra de la gracia y pertenecientes ya al Nuevo Testamento, que es el reino de los cielos. Por él suspira todo nuestro amor y canta el cántico nuevo. Pero es nuestra vida, más que nuestra voz, la que debe cantar el ántico nuevo.

Cantadle un cántico nuevo, cantadle con maestría.Cada uno se pregunta cómo cantará a Dios. Cántale, pero hazlo bien. El no admite un canto que ofenda sus oídos. Cantad bien, hermanos. Si se te pide que cantes para agradar a alguien entendido en música, no te atreverás a cantarle sin la debida preparación musical, por temor a desagradarle, ya que él, como perito en la materia, descubrirá unos defectos que pasarían desapercibidos a otro cualquiera. ¿Quién, pues, se prestará a cantar con maestría para Dios, que sabe juzgar del cantor, que sabe escuchar con oídos críticos? ¿Cuándo podrás prestarte a cantar con tanto arte y maestría que en nada desagrades a unos oídos tan perfectos?

Mas he aquí que él mismo te sugiere la manera cómo has de cantarle: no te preocupes por las palabras, como si éstas fuesen capaces de expresar lo que deleita a Dios. Canta con júbilo. Éste es el canto que agrada a Dios, el que se hace con júbilo. ¿Qué quiere decir cantar con júbilo? Darse cuenta de que no podemos expresar con palabras lo que siente el corazón. En efecto, los que cantan, ya sea en la siega, ya en la vendimia o en algún otro trabajo intensivo, empiezan a cantar con palabras que manifiestan su alegría, pero luego es tan grande la alegría que los invade que, al no poder expresarla con palabras, prescinden de ellas y acaban en un simple sonido de júbilo.

El júbilo es un sonido que indica la incapacidad de expresar lo que siente el corazón. Y este modo de cantar es el más adecuado cuando se trata del Dios inefable. Porque, si es inefable, no puede ser traducido en palabras. Y, si no puedes traducirlo en palabras y, por otra parte, no te es lícito callar, lo único que puedes hacer es cantar con júbilo. De este modo, el corazón se alegra sin palabras y la inmensidad del gozo no se ve limitada por unos vocablos. Cantadle con maestría y con júbilo.

 

* Liturgia de las Horas, IV, memoria de santa Cecilia (Ennarratio in Ps 32, I, 8).

Responsable: Francisco Quijano OP

_____________
Noviembre 2012



www.adorarenespiritu.org

Fr. Francisco Quijano O.P.
http://www.adorarenespiritu.org