LITURGIA DURANTE EL AÑO - Semana XIII

Sábado xiii: «Mientras está el esposo, los amigos no están tristes»


Evangelio de San Mateo 9,14-17

• El novio y la novia están celebrando una boda, sus amistades están gozando las nupcias de una pareja enamorada. ¿A quién se le ocurriría ponerse a ayunar en esa ocasión?

• Eso es lo que Jesús da a entender a los discípulos de Juan Bautista que le preguntan: «¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos y tus discípulos no ayunan?»

• Jesús usa con frecuencia las imágenes de una boda judía para evocar su mensaje del Reinado de Dios: es como una espléndida fiesta de bodas. ¿De dónde le vienen estas imágenes?

• Oseas a mediados del siglo VIII aC comparaba el amor de Dios por su pueblo con el amor de un marido por su esposa.

• A la vuelta del exilio en el siglo V aC, un poeta canta: «Como un joven se casa con su novia, así te desposa el que te constituyó; la alegría que encuentra el esposo con su esposa, la encotrará tu Dios contigo».

• En el siglo IV aC durante la dominación griega, otro poeta compone los versos del Cantar de los Cantares, acerca de los lances de amor de una pareja locamente enamorada.

• Había una tradición en el pueblo judío de ver la alianza de Dios con ellos a semejanza del amor de alianza de una pareja. Jesús se vale de este símbolo para comunicar su mensaje. Por eso, comenzó a realizar sus signos en las bodas de Caná de Galilea.

• Jesús proclamará: «El Reino de los cielos se parece a un rey que celebra la boda de su hijo... Tengo el banquete preparado, mis mejores animales han sido ya degollados y todo está a punto: vengan a la boda».

• Esta es la imagen que utiliza para insinuar el gozo desbordante de la presencia de Dios en medio de la gente, su amistad, que es la gran fiesta de la humanidad. [F. Q.]

Domingo XIV durante el Año (aquí)