LITURGIA DURANTE EL AÑO - Semana XIII

Jueves xiii: «La multitud, atemorizada, daba gloria a Dios»


Evangelio de San Mateo 9,1-8

• El episodio termina con asombro y temor de la gente que «glorificaba a Dios –subraya Mateo– por haber dado semejante poder a los hombres». ¿Qué poder es ese?

• Exousía es la palabra griega que se suele traducir como poder. Pero su significado es más bien autoridad. La gente quedaba sorprendida por la autoridad de Jesús.

• Esa autoridad residía en su persona, sus enseñanzas, su cercanía a la gente, su trato con ella, su amistad, su compasión, su misericordia.

• Com-pasión, com-padecer. Hoy se usa la palabra empatía. Es lo mismo: hacer propio, lo que las personas viven, padecen, gozan: con-vivir, com-padecer, con-graturlarse.

• Misericordia dice algo parecido, una combinación de miseria + corazón: corazón que se estremece por las miserias del prójimo, y carga con ellas.

• Tomás de Aquino dice que la misericordia es la cualidad peculiar del amor de Dios para con nosotros, porque toma lo que más nos pesa para liberarnos de ello:

• «Corresponde a la misericordia derramarse en los demás; y lo que es más, liberarlos de sus falencias... Por eso, lo propio de Dios es ser misericordioso, y así es como manifiesta al máximo su omnipotencia».

• Eso es lo que asombra a quienes ven la sanación del paralítico. La autoridad de Jesús se manifiesta en su rehabilitación desde el fondo de su ser: «Confianza, hijo, tus pecados te son perdonados».

• Jesús carga sobre sí la peor miseria de ese hombre, su pecado, para liberarlo, de modo que así él cargue con su camilla y cargue con su vida enteramente rehabilitado.

• A diferencia de la gente que entrevé la compasión de Dios para con el paralítico, algunos critican: «Este hombre blasfema». No son capaces de ver la obra de Dios en las acciones de Jesús. [F. Q.]

• En la casa conocida como Dura-Europos en Siria, se encuentra esta pintura mural del milagro del paralítico. Es la primera representación de un milagro de Jesús, en la primera mitad del siglo III.

 

Semana XIII – Viernes: Santo Tomás Apóstol (aquí)