SEMANA X — EVANGELIOS

Lunes x: «Felices los que lloran porque serán consolados»


Evangelio de San Mateo 4,25-5,12

• Terminó la lectura en la esemana del Evangelio de San Marcos, sigue ahora el de San Mateo en el capítulo quinto con la proclama de un Manifiesto: «Felices los que tienen alma de pobres... Felices los que lloran... Felices los pacientes...».

• Manifiesto (según la RAE): «Escrito en que se hace pública declaración de doctrinas, propósitos o programas». A diferencia de otros, el de Jesús no es una ideología (doctrina), ni un proyecto (propósito), ni una estrategia (programa).

• El suyo es una declaración de dónde se encuentra la dicha, cuál es el sentido de la vida, en qué consiste la felicidad. Ante una declaración como esta corresponde abrir de par en par mente, corazón, sensibilidad, acogerla como luz que ilumina nuestra vida y el destino de la humanidad.

• Nuestro destino es un don: gozar la felicidad que es Dios. Eso es la bienaventuranza, bienaventurados son quienes gozan por siempre la felicidad que es Dios.

• Jesús declara cómo es esa felicidad para quienes caminamos en esta tierra, una felicidad que se vive en condiciones paradójicas: «Felices los que lloran, porque serán consolados… Felices los que tienen hambre y sed de justicia porque serán saciados…».

• Vivir las bienaventuranzas en la tierra es estar en sintonía con la felicidad que es Dios. Dejemos que esta declaración de felicidad resuene en nuestros corazones y nos dé ánimos en tiempos de aflicción.

 

• • • 

 

Reflexión – Julián Riquelme

• Contexto - Palestina, año 30: Jesús anuncia el Reino de Dios, en el cual no habrá enfermedades, injusticias, hambre, sufrimiento ni opresiones. - Antioquía (Siria), año 80: El Reino de Dios, anunciado por Cristo, es para todos, y exige superar lo que se opone a la fraternidad entre los seres humanos.

• Sentido El Evangelio contiene “las bienaventuranzas” (según San Mateo), que son como el programa del Nazareno. Algunos las denominan "El proyecto de la Nueva Alianza". En el texto pueden destacarse, entre otros, estos aspectos:

• La figura de Jesús (5,1-2). Cristo es presentado como el nuevo Moisés, que enseña la nueva ley de Dios ("Sube a la montaña"), y como el Maestro de la nueva sabiduría, que muestra el camino hacia la felicidad de todos ("Se sienta").

• Condición fundamental (5,3). Los pobres en espíritu, o con espíritu, es decir, no los pobres obligados, sino quienes eligen ser pobres, optan por una vida sencilla. Ellos no tienen el ideal de ser ricos, porque esto cuesta sacrificio a muchos.

• Compromisos de Dios (5,4-6). Las tres siguientes bienaventuranzas subrayan que el amor de Dios se ha acercado ya desde el presente. Quienes las experimentan no son dichosos porque sufren, sino porque el Reinado de Dios ha llegado, y eso es una buena noticia para ellos. Les da confianza.

• Actitudes de los seguidores de Jesús (5,7-9). Las otras tres bienaventuranzas declaran herederos del Reinado de Dios a quienes cultivan la misericordia y propician el crecimiento de los otros en la comunidad, y son artesanos de la paz. abiertos al mundo entero.

• Conclusión (5,10-12). La persecución, bajo distintas formas, es consecuencia de la opción por humanizar la tierra y por anunciar el Evangelio.

Semana X - Martes (aquí)