EVANGELIO DOMINICAL

Domingo 29º durante el año (21.10.2018)


Lecturas: Isaías 53, 10-11 / Salmo 32, 4-5.18-20.22 / 4, 14-16 / Marcos 10, 35-45

Botón homilético – Francisco Quijano

● El Papa Francisco ha dirigido dos Cartas al Pueblo de Dios en las que pide a todos los bautizados involucrarse en un cambio de mentalidad y actuación que ponga la mira en Jesús y deseche el abuso de poder, conciencia y violación de niños y personas vulnerables.

● Esto afecta principalmente a nosotros, clérigos y religiosos. Con todo, el Papa dice que en la raíz de estos males está el afán de dominio y posesión, lo cual se manifiesta en el episodio evangélico de este domingo.

● En el grupo de los discípulos escogidos por Jesús y cercanos a él, hay ambiciones y abuso de poder y de conciencia, cuando han querido controlar a la gente que obraba el bien sin pertenecer a su grupo.

● ¿Dónde hay que poner la mirada para salir de esta situación? En Jesús que nos dice: «Yo he venido no a ser servido sino a servir y a dar mi vida en rescate por la multitud».

● Se ha gastado mucha tinta a propósito de si «polloi» significa «muchos», «todos» o «multitud». Esta palabra puede traducirse también por «gente del montón», «populacho», «chusma».

● Jesús nos pide mirar a la gente pobre, vulnerable, excluida, porque él está en estas personas. Lo decía Juan Pablo II, citado por Francisco: «La contemplación de Cristo [nos lleva] a descubrirlo en el rostro de aquellos con los que él mismo ha querido identificarse».
 



 

Claves para la homilía – Julián Riquelme

● Contexto - Palestina, año 30: Los discípulos no comprenden el sentido del caminar de Jesús hacia Jerusalén: Desean un Mesías, que haga de Israel un triunfador, poniendo en segundo lugar el ideal del Reinado de Dios. - Roma, año 70: Seguir a Jesús, en medio de la persecución, y a la vez buscar privilegios de poder dentro del Imperio, es renunciar al servicio liberador, que han de prestar los cristianos a la humanidad.

● Sentido El Evangelio habla de “la ambición de poder y el servicio”. En él se pueden distinguir los siguientes pasos:

► La petición de los hijos de Zebedeo (Mc 10,35-40). Abren la escena los dos discípulos, indicando a Jesús lo que tiene que hacer: Sentar a “uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda, cuando estés en tu gloria”. Ellos no muestran disposición interna para asimilar lo que el Nazareno les enseña. Sólo piensan en el futuro terreno, desde su egoísmo, fundado en el afán de superioridad y seguridades. “No saben lo que ustedes piden”: Cristo dialoga con ellos, para hacerles comprender que en el Reinado de Dios lo que cuenta no son los méritos, sino la gratuidad.- Jesús desea que quienes lo sigan sean una comunidad sin poder.

► La reacción de los diez (Mc 10, 41). “Los otros diez se indignaron”: No hacen caso a las palabras del Maestro; más bien se enojan contra los dos hermanos. Tienen las mismas ambiciones que los Zebedeos, pero son cobardes y no se atreven a manifestarlo.- El ansia de poder crea divisiones en el grupo (cf. 1 Reyes 12,20-33).

► La enseñanza sobre el servicio (Mc 10,42-45). “Los gobernantes dominan a las naciones, como si fueran sus dueños”: El Nazareno analiza lo "normal" en las sociedades civiles de su tiempo. El poder de los emperadores toma frecuentemente las formas de tiranía y de opresión, es decir, un poder de mando o mandato. Jesús no critica ni la democracia ni la monarquía, sino a las personas que ejercen el poder oprimiendo (Mc 10,42). “Entre ustedes no debe suceder así”: Lo que el Maestro propone a sus seguidores es todo lo contrario: Servir, es decir, ser para los demás, darse, entregarse totalmente, amar sirviendo siempre. La autoridad en las comunidades de los discípulos ha de ser un servicio, esto es, una actitud común de obediencia contemplativa a la realidad, pues en ella el Dios vivo llama a propiciar la maduración de todas las personas (Mc 10,43-44). “Porque el mismo Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir, y dar su vida”: Cristo comunica el secreto de su actitud. Él mismo entrega libremente su vida. Pone su humanidad al servicio de los demás mientras vive; da su vida, sirviendo (Mc 10,45).- Solamente una Iglesia de siervos podrá ayudar a la libertad.

 

• Ilustraciones: Fotograma de la película La espina de Dios - Masaccio (1401-1428) Jesús y sus discípulos, el tributo