TESORO DE LAS RELIGIONES

Un poema teológico en náhuatl
— por Nezahualcóyotl

Nezahualcóyotl (1402-1472). Su nombre viene de nezahual: ayunar y cóyōtl: coyote, Coyote-ayunante. Fue tlatoani: señor de la ciudad-estado de Texcoco, vecina a Tenochtitlan en el Valle de Anáhuac (Ciudad de México). Desempeñó una vasta actividad como monarca, guerrero, estadista, constructor de obras públicas, arquitecto, poeta, animador de la cultura.

Escribió poesía, que en lengua náhuatl se dice in xóchitl in cuícatl: flor-y-canto. Sus poemas cultivan temas de la sabiduría tradicional de muchos pueblos: lo efímero de la vida, la muerte ineluctable, la aspiración a sobrevivir, el enigma de la vida y del dador de la vida.

En el siguiente poema destacan dos temas. Uno es el misterio inabarcable de Moyocoyatzin: Quien-se-inventa-a-sí-mismo, quien no puede ser encerrado en templos, pensamientos y palabras. Otro, nuestra relación con él, que parece distante, pero a la vez él se ocupa de nosotros. Ambos misterios tendrán un esclarecimiento solo en la revelación cristiana.

No en parte alguna puede estar
la casa del inventor de sí mismo.
Dios, el señor nuestro,
por todas partes es invocado,
por todas partes es también venerado.
Se busca su gloria, su fama en la tierra.
Él es quien inventa las cosas,
él es quien se inventa a sí mismo: Dios.
Por todas partes es invocado,
por todas partes es también venerado.
Se busca su gloria, su fama en la tierra.

Nadie puede aquí,
nadie puede ser amigo
del Dador de la vida:
sólo es invocado,
a su lado, junto a él,
se puede vivir en la tierra.

El que lo encuentra,
tan sólo sabe bien esto: él es invocado,
a su lado, junto a él,
se puede vivir en la tierra.
Nadie en verdad es tu amigo,
¡oh Dador de la vida!
sólo como si entre las flores
buscáramos a alguien,
así te buscamos,
nosotros que vivimos en la tierra,
mientras estamos a tu lado.
Se hastiará tu corazón.
Sólo por poco tiempo
estaremos junto a ti y a tu lado.
Nos enloquece el Dador de la vida,
nos embriaga aquí.

¿Nadie puede estar acaso a su lado,
tener éxito, reinar en la tierra?
Sólo tú alteras las cosas,
como lo sabe nuestro corazón:
¿nadie puede estar acaso a su lado,
tener éxito, reinar en la tierra?

• Traducción de Miguel León-Portilla, Quince poetas del mundo náhuatl. México: Diana, 1994
• Ilustraciones: glifos que representan a Nezahualcóyotl y el sintagma flor-y-canto.